Estoy taaaan nerviosa...
Este fin de semana afrontaré mi primer compromiso social desde que llegué a mi nuevo país.
Hasta ahora solo me había relacionado con la familia de mi marido. Sus amigos íntimos ya me conocían, claro, pero a través de encuentros casuales, muy informales, nada serio ni protocolario. Como por ejemplo en la fiesta de Halloween del pasado fin de semana con la que iniciaba esta crónica de mi nueva vida.
Mañana será algo muy diferente. Mañana asistiré con mi marido a una cena con sus compañeros de trabajo y sus jefes. Éstos son los que me preocupan, sus jefes. Son tres socios el más joven de los cuales no baja de los sesenta años, y según tengo entendido muy conservadores y estrictos. Es un gran compromiso porque será mi "presentación oficial" ante el círculo laboral en el que se mueve mi marido, donde la apariencia es muy importante, ¡tengo que estar perfecta y además caer bien! Solo espero no meter la pata, eso sería terrible.
De momento hoy, como véis, aún me puedo permitir vestir informalmente. Por cierto que en la foto sale una parte de mi "colección" de botas y zapatos.No tengo ni idea de qué narices ponerme mañana ¡Me parecía haber traído tanta ropa cuando la empaqueté en España, creía estar tan sobrada de todo, y ahora en cambio hecho tantas cosas en falta! Improvisaré sobre la marcha, tratando ante todo de no desentonar. ¡¡Deseadme suerte!!


iiree
8 nov 2009 | 06:38 PM
Supongo que todo habrá ido genial, vamos estoy segura, ya me contaras en tu siguiente post!!!
Xisca
9 nov 2009 | 01:21 PM
Genial lo que se dice genial tampoco ha ido, aunque al parecer no ha sido tan desastroso como a mí en principio me pareció.
En todo caso y por más que reconozca que tengo que adaptarme al país, a la gente y a sus formas, no creo que nunca llegue a aceptar que beber hasta desmayarme sea una de mis formas de diversión favoritas.