La semana que viene empezaré a trabajar. Hace justo un rato me lo han confirmado, y estoy nerviosa, porque, aunque tengo buen nivel de inglés (al menos bueno para lo que se estila en España), nunca lo he utilizado para trabajar, y claro, no es lo mismo saber indicarle a un guiri dónde está una estación de tren que pasarte ocho horas al día hablando con compañeros y clientes "in english" utlizando además términos técnicos y vocabulario profesional. ¡Estoy nerviosa, lo reconozco! Pero bueno, eso será la semana que viene.
De momento trato de adaptarme a este país y sobre todo a mi nueva condición de mujer casada con casa propia que atender. Me dedico estos días que puedo a decorar mi casa, a tratar de tener todos los detalles en su sitio, o al menos los más posibles, que luego cuando estemos los dos trabajando perdidos en la rutina de los días será mucho más difícil. Y me dedico a mi marido, claro. La luna de miel ha acabado oficialmente, pero no perdemos ocasión de prolongarla jajaja...
El otoño avanza, hace ya algo más de frio. A partir de la semana que viene tendré que vestir algo más seria y formal para trabajar. De momento me permito seguir siendo terriblemente "casual"


iiree
4 nov 2009 | 10:18 PM
Suerte en tu futuro trabajo, ya nos irás contando, si no es de muy cotilla...¿de que tipo de trabajo se trata?
Un beso
Xisca
5 nov 2009 | 12:55 PM
Muchas gracias de nuevo por tus buenos deseos.
No, claro que no es de cotillas!
Trabajaré en una gran agencia de viajes, en principio solo a nivel telefónico porque aún no me desenvuelvo bien con el idioma para atender clientes presencialmente. Me han asegurado que me pasarán preferentemente los que hablen español, pero no me engaño, sé que acabaré atendiendo de todo, así que... Ufff estoy realmente nerviosa!! Pero eso sí, deseando empezar.